El Gobierno construirá un nuevo Díaz-Flor en lugar de reformarlo
El informe encargado a Tragsa expone que sería más lento reformar la actual instalación y que su vida útil está condenada por graves problemas estructurales
El informe de Tragsa sobre el estado del complejo deportivo José Ramón López Díaz-Flor ya está listo y, tras conocer su contenido, el Gobierno ha decidido construir una nueva instalación en lugar de reformar la actual. Según anunció ayer el líder del Ejecutivo ceutí, Juan Vivas, esta opción no se diferencia apenas en precio con la de acometer una reforma, es más rápida y permitirá construir un auténtico complejo de natación y waterpolo, además de la pista polideportiva, tal y como había planteado la Ciudad.
“Entre la alternativa de tirarlo y hacerlo nuevo, o de rehabilitarlo, el informe viene a decir que el coste es prácticamente similar, que el tiempo, si se reconstruyera es más largo, y que hacerlo nuevo permite hacer compatible el uso principal de natación y waterpolo, con la pista polideportiva”, explicó Vivas que matizó cómo la diferencia de presupuesto no justificaba tomar la decisión de reformarlo en lugar de hacer un nuevo complejo.
La decisión de hacer una nueva instalación, señaló Vivas, también viene asentada en que el actual polideportivo “dio problemas prácticamente desde su inicio”. “Tiene problemas de índole estructural que aconsejan que se cambie por una estructura más firme, más sólida y que le dé un tiempo de vida útil más largo”, apuntó el presidente para añadir: “Cuando se habla de una inversión tan importante, en torno a los cinco millones de euros, hay que tener en cuenta la vida útil que tenga esa actuación”.
Análisis del informe
En estos momentos, tras recibir el informe elaborado por Tragsa, el documento está siendo analizado por la Oficina de Proyectos de la Ciudad Autónoma desde donde, a su vez, se emitirá un informe para avalar el actual dictamen. Los informes, según trasladó Vivas, se harán públicos una vez que se termine este proceso. No obstante, no se baraja pedir una segunda opinión y así lo señaló el presidente a preguntas de los medios de comunicación.
“Tragsa es una empresa pública, un medio propio de la administración y el ámbito de la rentabilidad económica pasa a un segundo plano”, apostilló Vivas, descartando así que pudiera existir cualquier tipo de fraude. “Es como si le pidiéramos un informe a Procesa, es un medio propio de la administración, que cuenta con un nivel técnico cualificado”, insistió el presidente para mostrar la plena “confianza” que tiene la administración en Tragsa y su informe que, no obstante, recordó Vivas, se chequeará por parte de la Oficina de Proyectos de la Ciudad Autónoma.
En cuanto a los plazos en los que esta nueva obra podría estar culminada. Aunque Vivas no quiso ofrecerlos con plena garantía, si que comentó que desde Tragsa les han comunicado que, en estos momentos, que el proyecto tardaría tres meses en redactarse y doce meses en ejecutarse. Así, según apuntó el presidente del Ejecutivo local, para final de 2018 o principios de 2019, el nuevo Díaz-Flor podría encontrarse terminado y en funcionamiento.
Un futuro incierto durante varios meses
El Díaz-Flor se cerró el pasado mes de septiembre para acometer una reforma que, en principio, se creyó que podría costar en torno a medio millón de euros y culminarse en pocos meses. Sin embargo, con el polideportivo ya cerrado y al analizar la obra que había que acometer, se comprobó que la reforma sería más costosa y en marzo esta ya se cifraba cerca de los tres millones. Ahora, con los informes de Tragsa en la mano, el Gobierno habla de la construcción de un nuevo polideportivo cuyo coste estará en torno a los cinco millones de euros y que podrá estar finalizado dentro de año y medio si los plazos se cumplen.