La Ciudad encomienda a Tragsa las obras en Alcalá del Valle
El Gobierno asegura que la idea es actuar lo antes posible por una cuestión de seguridad de los vecinos, ante el riesgo de desprendimiento de un talud
La Consejería de Fomento está trabajando para actuar, lo antes posible, en la calle Alcalá del Valle. Una vía afectada por la posibilidad de que se produzca un desprendimiento de un talud en la zona. La situación fue denunciada por los vecinos hace unas semanas, esperando a que el Gobierno ofreciera una solución cuanto antes.
Así, fuentes de la Ciudad han confirmado a este medio que será Tragsa la empresa que lleve a cabo las actuaciones necesarias en esta calle. La idea que baraja Fomento es que se realice a través de la figura denominada ejecución subsidiaria, es decir, que la Ciudad se haga cargo de los gastos que conlleven estas obras y que, posteriormente, sea el propietario del solar, la Dirección General de la Guardia Civil, la que asuma este desembolso económico.
El Gobierno ha querido dejar claro también que la idea es empezar cuanto antes, una vez concluyan los trámites imprescindibles, por una cuestión de seguridad y por el interés de los vecinos que sufren a diario las consecuencias de que se pueda producir un desprendimiento.
A mediados del pasado mes de mayo, fue la coalición Caballas la que comenzó a exigir soluciones. En aquel momento, los localistas hicieron públicos una serie de documentos que mostraban que, ya hace dos años, la Consejería de Fomento había detectado inseguridad en la referida vía. Un talud en Alcalá del Valle había originado esta situación que había provocado, además del lógico peligro para los residentes, grietas en la calzada.
El informe técnico instaba a la “urgente” necesidad de acometer, sin dilaciones, las obras. Es por ello que el área que dirige Néstor García comunicó al titular de los terrenos la conveniencia de acometer todas las actuaciones que fueran necesarias para restaurar la seguridad en la vía.
Desde aquella fecha, ambas Administraciones habían intercambiado diferentes alegaciones sobre unas actuaciones que habían quedado presupuestadas en 262.536 euros.
Asimismo, a finales de mayo se tomó la decisión de instalar pivotes y cerrar al tráfico rodado. La Consejería de Fomento justificó la decisión al ser una medida cautelar dictada, adoptada y aplicada por ese área por una cuestión de seguridad hasta que se actuara sobre el talud de la zona.
También desde la Ciudad se aclaró que la Consejería de Fomento estaba trabajando de acuerdo al procedimiento establecido, y los tiempos que este marca, para acometer la obra necesaria.
De hecho, la propia Consejería instó a los afectados a proponer sugerencias por si alguna de ellas pudiera ser viable y así habilitar un acceso para el tráfico rodado.