El consejero de Deporte, al tanto de la situación, sólo dice que “no hay novedad” respecto a Arasti Barca
Tras tener preparada la programación, el ICD dice a los trabajadores que esa no es la alternativa
Mientras los trabajadores de Arasti Barca ven con temor cómo su futuro laboral pende de un hilo tras el cierre de la piscina del Díaz-Flor y, a su vez, la empresa denuncia que el Instituto Ceutí de Deportes le debe nuevamente un importe cercano al 1,5 millones de euros, el consejero de Deporte, Fernando Ramos, se ha limitado a decir que “no hay novedades” sobre qué pasará con la plantilla de monitores y socorristas, para a continuación destacar que “sí es una novedad poner en positivo la importancia que tiene que en el Díaz-Flor se vaya a acometer una inversión, después de 25 años, por encima de los 5 millones de euros”.
El consejero, obviando por completo los problemas que existen con el servicio de monitores y socorristas, quiso hablar ayer, durante una rueda de prensa en la que le preguntaron al respecto, de “los beneficios” que supondrá contar con una nueva piscina con una vida útil superior a la que tendría la reforma de la actual en el polideportivo de Miramar. Así, Ramos no hizo ninguna alusión a que ayer mismo se le había comunicado a los trabajadores que la programación que apenas 24 horas antes se les había pedido para evitar los despidos no era una alternativa. Y es que, aunque el presidente planteó la posibilidad de que los monitores acudieran a los centros escolares a dar charlas para evitar que se les redujera la jornada o se produjeran despidos, los técnicos han dicho que eso es inviable y ahora se estudiará que presten servicio en el Club Natación Caballa a través de un convenio con la Federación de Natación. Pero Ramos dijo que no había novedades sobre esta cuestión.
Mientras, desde Arasti Barca, su gerente, Miguel Arasti señala cómo el consejero es buen conocedor de la deuda que tiene contraída el ICD con la empresa y que, a pesar de los requerimientos que se le han hecho, no ha contestado a ninguno, tanto él como la gerente del organismo, Carolina Hurtado. Así, lamenta Arasti lamenta la falta de comunicación a pesar de la “nefasta” gestión que, denuncia, existe en este caso.