El MDyC exige el pago de las facturas a 130 proveedores
La deuda es de casi 640.000 euros, según la formación que lidera Fatima Hamed, que se sitúan en numerosos servicios que se prestan a la Ciudad
El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) exige al Gobierno local “que afronte el pago de las facturas pendientes a unos 130 proveedores (la mayoría autónomos y pequeños empresarios y empresarias locales) que están sin cobrar por la nefasta gestión que realiza”. Una deuda de 639.516,30 euros que hace que muchos de ellos no puedan hacer frente a los salarios de sus trabajadores o a sus propias retribuciones.
“Se trata de facturas que van desde los 12,10 euros a los 43.200,69 euros, relacionadas con servicios como Menores, Guarderías, Biblioteca, Laboratorio, Parque Móvil, Residencia de Mayores, Juventud, SEIS, Cementerios, Centro Asesor de la Mujer, Presidencia, Cultura, Hacienda, un total de 425 facturas” .
Según ha podido saber el MDyC “muchas de esas facturas de ejercicios anteriores no se han podido pagar, a pesar de existir la partida en los presupuestos por falta de los ingresos que respaldaran los gastos. Es decir que existe un déficit en el Ayuntamiento debido a la incapacidad del Desgobierno del Sr. Vivas para incrementar los ingresos y sobre todo por no reducir los gastos de una Corte de los Milagros que sólo perjudica a nuestros empresarios. Corte que sí cobra mensual y puntualmente sus inmerecidas nóminas”, añaden desde la formación que lidera Fatima Hamed.
“La política de vivir de la subvención del Estado, sometida al deseo del Gobierno existente, ha provocado que la crisis influya en la obtención de los ingresos presupuestados, sobre todo en aquellos que dependen de la vida económica de la ciudad, que este Desgobierno del señor Vivas ha olvidado potenciar al no tener un proyecto de Ciudad”.
“Desde el MDyC exigimos que, al igual que toda esa Corte de los Milagros que rodea a nuestro Alcalde cobra puntualmente unos excesivos salarios, haga lo mismo con los empresarios ceutíes y les abone las facturas, algunas con casi dos años de antigüedad desde que se prestó el servicio”, indican.