La acusación particular entiende que “procede la culpabilidad” de los dos acusados del crimen

Duros alegatos por parte de los dos abogados de la acusación particular en relación al testigo principal y la falta de coartada

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“Procede la culpabilidad”, declaró en primer lugar en el turno de conclusiones la abogada que representa la acusación particular por parte de la esposa e hijos del finado. Declaró que la defensa había insinuado que una banda rival había presentado al testigo principal, el que reconoció sin lugar a dudas, a cara descubierta, a los dos presuntos autores del crimen.

Destacó que ninguna de las personas que podrían sostener la coartada de ambos acusados se había presentado a declarar, de forma que entiende que “esa noche estaban acabando con la vida” de ‘Gufito’. “No han aportado absolutamente nada. Y eso es signo de que realmente son culpables”, declaró la abogada.

Desde su perspectiva, la secuencia de los hechos muestra sin lugar a dudas que mataron a ‘Gufito’. “El testigo fue claro. Se presentó tarde para dar su testimonio porque tenía miedo. Esas cosas pasan en Ceuta. Es muy difícil encontrar un testigo”, destacó. “Se le ve seguro, tiene claro cómo fue el asesinato, aportó datos cuando la causa estaba en secreto. Es creíble, a pesar de lo desordenado de su exposición. Se mantiene firme después de tres años. Jamás ha dicho nada diferente”, declaró.

“El testigo se mostró seguro. Además, I.C.M. -el acusado de conducir la motocicleta- dijo que vio a F.Z.M.A a las nueve y media de la noche, con pistolas, vestido de negro y con una moto. El testigo los señaló: tú conducías, tu disparaste. Se está jugando la vida. Es una persona clara, rotunda, hay que tener valor para hacer lo que ha hecho. Su declaración –apostilló la letrada- es completamente válida. Si el testigo está aquí es porque lo ha visto, y ha venido a pesar de que ha sido amenazado. Los acusados son conocidos por la policía. Nos los ubican como sicarios de determinadas organizaciones”, añadió.

Por su parte, la acusación particular que defiende los intereses de la madre del fallecido, insistió en que ninguno de los acusados había presentado coartada alguna: “ninguno dice que estaba solo. Tan sencillo hubiera sido que hubieran venido a decir que estaban con ellos”, subrayó el letrado que representaba los intereses de la madre.

.Además, declaró el letrado que la versión del testigo coincide con la línea de la investigación que llevaba la policía. Es más, declaró que la testificación de personas que pudieran corroborar las coartadas de los dos encausados la pidió la acusación particular, “no la defensa. No está demostrado de F. estuviera en su barriada ni que I. estuviera con alguien. El testigo fue contundente y recreó los movimientos en una imagen con plano cenital. Blanco y en botella”, dijo.

Fiscalía: “No hay más remedio que declararlos no culpables”

El Ministerio Fiscal trató de desmontar lo aportado por la acusación particular, señalando que “las pruebas son insuficientes para condenar. Hay contradicciones muy importantes. Solo hay una prueba, un testigo. Las acusaciones quieren que ustedes –se dirigió al jurado- hagan un acto de fe. Quien acusa es quien tiene la obligación de probar. Y no lo han hecho. Si existe una prueba única debe tener requisitos: una declaración verosímil, una corroboración periférica y un ánimo de decir la verdad, no otro distinto”. Cuestionó que el testigo realmente estuviera donde dijo estar. También indicó que si los dos acusados eran “profesionales” como sicarios, no tenía sentido que actuaran a cara descubierta: “no creo que cometieran un error. Si han visto al testigo, no deciden acabar con su vida. No es lógico en profesionales que cometieran tantos errores”, añadió. Recalcó la fiscal: “no existe un dato objetivo y cierto de que la declaración del testigo es verdad. Nadie sabe de él. Nadie lo conoce. La policía sí y tiene un apodo. Se trata de un asunto entre bandas y el testigo puede tener ánimo de venganza. Tiene antecedentes policiales. No dio ningún dato que no se supiera por los medios de comunicación o por rumores. No existen pruebas de que F.Z.M.A. e I.C.M. estuvieran allí. No son ángeles custodios, pero hay que demostrar y no se ha demostrado. In dubio pro reo”, destacó, en el sentido de que ante la duda hay que posicionarse a favor de los acusados. “Se juegan veinte años de prisión. No hay más remedio que declararlos no culpables. Pero hay que buscar a los verdaderos culpables. No podemos saltarnos las reglas del ordenamiento jurídico”, terminó la fiscal.

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