Modernizar los mercados
Es casi un déjà vu escuchar sobre la necesidad de modernizar los mercados de Ceuta. Cada consejero que asume la responsabilidad de estos espacios parece comenzar con la misma declaración de intenciones: dinamizar, actualizar normativas obsoletas y hacerlos atractivos para comerciantes y clientes. La realidad, sin embargo, es que los puestos vacíos y las persianas bajadas son un recordatorio constante de que las palabras no se han traducido en acciones efectivas.
La actual consejera, Nabila Benzina, asegura estar trabajando en medidas concretas: recuperar concesionarios inactivos, flexibilizar normas restrictivas y crear un reglamento más adaptado a las necesidades actuales. Pero estas iniciativas, aunque bien intencionadas, no son nuevas. Nicola Cecchi, su predecesor, también prometió grandes cambios y un reglamento modernizado que nunca llegó a ver la luz. ¿Por qué deberíamos creer que esta vez será diferente?
Uno de los puntos más interesantes, y a la vez más frustrantes, es el proyecto del Mercado Gourmet. Una idea innovadora que podría transformar la percepción de los mercados de Ceuta, pero que lleva años atrapada en un limbo administrativo. Mientras otras ciudades aprovechan este modelo para fusionar tradición y modernidad, aquí seguimos hablando de reuniones pendientes y promesas vagas.
Es positivo que se estén invirtiendo recursos en mejoras físicas como montacargas y escaleras mecánicas, pero los mercados necesitan más que ladrillos nuevos. Requieren visión y una estrategia clara que integre la experiencia del comerciante y las demandas del consumidor moderno. Además, urge agilizar la burocracia y ofrecer garantías de que las normativas no volverán a quedarse obsoletas en cuestión de años.
El desafío es grande, pero también lo es la oportunidad. Los mercados pueden ser mucho más que puntos de venta; pueden convertirse en centros de encuentro, cultura y experiencia gastronómica. Ceuta no necesita más promesas; necesita resultados tangibles. ¿Será esta la vez que, finalmente, los mercados renazcan? Solo el tiempo lo dirá, pero la paciencia de comerciantes y ciudadanos no es infinita.