La consejera que mira de frente a la violencia
Nabila Benzina no habla con complejos sobre la Violencia de Género. No mira para otro lado ni escurre el bulto. Lo llama por su nombre y se compromete a hacer lo posible para, desde su despacho, gestionar todas las herramientas que puedan servir de ayuda a las víctimas. Y para garantizar que la formación y la sensibilización sobre una lacra que asesinó en 2024 a 47 mujeres llega a toda la sociedad, a través de los centros educativos o las barriadas.
“Esto es algo que no se puede trabajar solo con las mujeres. Hay que trabajar con los niños, con los hombres, con toda la sociedad”, ha declarado la consejera de Sanidad y Servicios Sociales a El Pueblo de Ceuta. Ni tira de eufemismos para nombrarlo ni evita entrar en detalle. “La Violencia de Género es un problema grande que tenemos. Por eso desde el Centro Asesor de la Mujer seguimos trabajando en la formación”, asegura.
Además del Centro de Crisis para Víctimas de Violencia Sexual, que ofrecerá una atención integral, 24 horas, a las mujeres afectadas, el área de Servicios Sociales continuará este año con proyectos iniciados en 2024, como los talleres a cargo de Mujeres Progresistas en las diferentes barriadas, con el fin de que la sensibilización llegue a toda la población, o la reeducación de los maltratadores.
A Benzina no le da miedo, como pudiera suceder con más de un (o una) miembro del partido azul, reconocer que la violencia ejercida contra las mujeres por el hecho de ser mujeres, principalmente en el entorno familiar y de manos de sus parejas sentimentales o padres de sus hijos, es una realidad estructural que requiere de mecanismos particulares para combatirla.
Siempre está el que alude a las denuncias falsas, esas que, según la magistrada a cargo del juzgado con competencias en Violencia de Género en Ceuta, son “ínfimas” porcentualmente. Pero existe la denuncia falsa. Claro, hecha la ley, hecha la trampa. Nada nuevo. Y aún así, sin la ley no hay justicia. A nadie se le ocurriría proponer el fin de las prestaciones por desempleo, que alivian las despensas de quienes pasan por un bache laboral, solo porque hay unos cuantos que, en paralelo, están cobrando en negro.