Algeciras y su ya obligación de facilitar la sepultura a los musulmanes: “Es un hito histórico. El impacto será grande”
SOCIEDAD
La secretaria de ACOHA, Marian Aretio, ha sido una de las implicadas en defender jurídicamente la demanda de este sector de la población en la ciudad gaditana. La sentencia “pionera” fue favorable y ahora desgrana las trabas del consistorio a lo largo de estos años y destaca los pasos que se han dado en Ceuta en este asunto
La sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Algeciras de finales de marzo marca un antes y un después en España. Después de un largo camino, la Justicia obliga al ayuntamiento de la ciudad gaditana a reconocer el derecho de los musulmanes a disponer de una parcela para poder ser enterrados según sus creencias religiosas. La secretaria de la Asociación de Consumidores Halal (ACOHA, con sede en Logroño y que preside el ceutí Abdelmalik Mohamed), Marian Aretio, una de las implicadas en defender jurídicamente la causa, atiende a este diario y expone las trabas que han tenido que esquivar por parte del consistorio, en manos del Partido Popular, desgrana la “poca implicación” mostrada por organizaciones como la Comisión Islámica y expone las diferencias entre Ceuta y otras regiones del país en relación a los derechos de los ciudadanos que profesan el islam y que quieren contar con una sepultura conforme a su credo.
“Vulnera el derecho a la libertad religiosa”, concluye el fallo del juzgado de Algeciras. Después de años de lucha, Aretio se da con un canto en los dientes y, aunque admite que la primera opción para este tipo de problemáticas nunca será ir a los tribunales, tiene claro que la sentencia es una buena noticia en general para la comunidad musulmana de España y en particular para la ciudad gaditana, donde la población que profesa el Islam es cada vez mayor. La trabajadora social y experta en Enseñanza Religiosa Islámica es una especialista en asuntos de enterramientos en un país donde, asegura, queda mucho por hacer en este aspecto. En Ceuta, eso sí, se han ido dando pasos con los años: “La Ciudad siempre ha mostrado su predisposición sobre este asunto”, aclara.
“El ayuntamiento de Algeciras argumenta que ser enterrado conforme a tus creencias no es derecho fundamental. Piense un momento, para ellos vivir sí es derecho fundamental; morir, no. Es una gran contradicción, tanto que la sentencia lo deja muy claro: morir y ser enterrado es derecho fundamental”, expresa Aretio, que no duda en criticar tanto a la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) como a la Comisión Islámica de España, ajenas a la causa durante todo este tiempo. “Ha tenido que ser una humilde asociación la que dio el paso porque ellos son una nebulosa de indolentes a la hora de pensar en los demás, pues si de sus intereses se tratara no dudarían en usar todos sus recursos para alcanzar sus objetivos”, recalca.
Marian, hermana de Toñi Aretio, ganadora junto al actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de los últimos premios Alicia Izaguirre por su lucha contra la violencia de género, atiende a este medio tras la “pionera” sentencia, como la definió el diario Público este mismo miércoles tras entrevistar a la secretaria de la Asociación de Consumidores Halal (ACOHA). Afirma que este ha sido un primer paso, aunque insiste en la necesidad de enviar un mensaje a la comunidad musulmana de España: “A todos aquellos que se ven obligados a mendigar en otras ciudades una sepultura digna donde poder enterrar a sus difuntos queremos transmitirles esperanza y coraje para revertir esta situación”.
Pregunta. Buenas noticias para los musulmanes después de la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Algeciras en términos de reconocimiento del derecho a ser enterrados según sus creencias ¿Por qué ha costado tanto trabajo una cosa, a priori, tan sencilla y evidente?
Respuesta. Ha costado porque la Comisión Islámica y todas esas federaciones que orbitan a su alrededor, en especial la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE), han hecho dejación de funciones desde hace muchos años. Esa es la razón principal. Hemos tenido que empujar para que las cosas salgan y no ha sido fácil, pero tenemos que decir que es una sentencia magnífica que desmenuza las trabas del consistorio algecireño y otras provenientes de quienes nunca dan la cara pero que intentan poner zancadillas para algo que también puede servirles a ellos, porque ellos también mueren, cosa que olvidan con facilidad.
La Comisión Islámica, que no es tan islámica, y su consorte, la UCIDE, son el gran freno a cualquier avance. La respuesta la encontramos en la misma sentencia al reconocer el derecho y la legitimidad de las comunidades islámicas a solicitar espacios de enterramiento sin necesidad de intervención de la Comisión Islámica, o lo que es lo mismo, las comunidades son autónomas y libres en la toma de sus decisiones, se acabaron las coacciones y coartar su independencia. No necesitan a la Comisión Islámica para defender sus legítimos derechos. Aquí incluimos también a Ceuta.
P. A Ceuta ¿por qué?
R. En las comunidades musulmanas de Ceuta se han detectado muchas irregularidades que precisan ser abordadas y denunciadas.
La Comisión Islámica es una entidad privada que obtiene grandes sumas de dinero del Estado, y Ceuta es la única ciudad de España que en paralelo al Estado viene concediéndole cerca de 100.000€ anuales. El destino de ese dinero se desconoce, no hay huella pública de todo eso, y es evidente que a la comunidad no va. Busque y no verá nada útil hecho por la Comisión Islámica en Ceuta, menos aún ofrecer servicios jurídicos para los ciudadanos. Es una situación que roza la indecencia y ya se torna insostenible.
El ayuntamiento debe reconsiderar lo que hace porque es dinero público y es responsable en última instancia. Y no solo eso, también es la única ciudad en la que sus políticos se exhiben con sus miembros, porque no olvide que hay dirigentes imputados bajo graves acusaciones, y aunque en un futuro salieran indemnes penalmente, el daño ya está hecho y la mácula moral siempre les acompañará. Esta semana hemos conocido las peticiones de la Fiscalía para la alargada sombra del clan Kutayni. En cualquier otro país se habrían ido, pero ahí siguen, lo que dice mucho de su catadura ética y moral.
P. ¿Y qué piensan hacer al respecto?
R. Tenemos el respaldo de mucha gente y de organizaciones convencidas de que todo esto debe cambiar. Llevaremos el caso a los tribunales y donde sea menester, veremos el modo para que todo esto tome un camino distinto. Nuestro primer objetivo es una auditoría que alcance todos los años de vida de la Comisión islámica y de UCIDE. Han sido muchos millones y los musulmanes de España no tienen dónde caerse muertos. Fíjese en la sentencia de Algeciras, ha tenido que ser una humilde asociación la que dio el paso porque ellos son una nebulosa de indolentes a la hora de pensar en los demás, pues si de sus intereses se tratara no dudarían en usar todos sus recursos para alcanzar sus objetivos.
No hace mucho, y a través de fórmulas que les definen, utilizaron todos sus recursos para intentar quedarse con la concesión de los servicios funerarios de la Comunidad de Madrid, lo que les habría supuesto grandes beneficios económicos y poder de influencia en los territorios, pero una diputada de Más Madrid tuvo el suficiente valor para parar aquello. Imagine, quieren la gestión pero no hacen nada para obtener suelo. Ceuta no puede ser una excepción, y en ese sentido avanzaremos todo lo que podamos para sacar a la luz todo lo que se cuece en torno a estas asociaciones y comunidades que han encontrado en el gobierno del Partido Popular la mejor opción para sus intereses
P. ¿Esperaban que el Ayuntamiento de Algeciras pusiera tanta resistencia a la solicitud? ¿Cómo interpretan su postura en este caso?
R. El ayuntamiento de Algeciras argumenta que ser enterrado conforme a tus creencias no es un derecho fundamental. Piense un momento, para ellos vivir sí es derecho fundamental; morir, no. Es una gran contradicción, tanto que la sentencia lo deja muy claro: morir y ser enterrado es derecho fundamental. A las asociaciones de Algeciras les hemos sugerido que ofrezcan disponibilidad para hablar y encauzar el problema sin mayor contratiempo para nadie. La cuestión es vivir en paz. Es a ellos a quienes compete desarrollar la situación a partir de ahora. ACOHA les ha guiado jurídicamente; ellos deben marcar su rumbo.
P. ¿Por qué cree que ha sido necesario recurrir a los tribunales para hacer valer un derecho que ya estaba reconocido en la legislación española?
R. Como le he mencionado, la comunidad islámica de Algeciras y del Campo de Gibraltar lleva muchos años demandando poder dar sepultura a sus seres queridos fallecidos. Han sido muchos años de peticiones, consultas y reuniones que nunca han dado solución a esta necesidad. La cuestión es que las personas continúan falleciendo y las familias debiendo hacer galimatías para encontrar un espacio donde llorar a sus difuntos.
En España las cosas hay que trabajarlas, nada es tan sencillo como se cree, sobre todo a la hora de tratar con comunidades autónomas y municipios cuyos dirigentes políticos son reacios a aplicar algo que ya está recogido en la ley. No se trata únicamente de vencer contratiempos legales sino que también hay que doblegar pensamientos moldeados por el tiempo y la inefable fuerza de la costumbre. Pero si hay algo que no vamos a perder nunca es la paciencia.
P. ¿Qué impacto cree que tendrá esta decisión en otras ciudades españolas donde aún existen obstáculos para el enterramiento islámico?
R. Decimos musulmán y no islámico porque esta última expresión se adapta mejor al arte y la cultura. Nuestro parecer, así como nuestro primer objetivo, es conseguir que las asociaciones y comunidades pierdan el miedo a recurrir a los tribunales. Llevamos tiempo luchando contra la perversa idea que se ha instalado en el día a día de todas estas entidades, y que no es otra que la Comisión islámica y la UCIDE, que es la que hace el trabajo de campo, ha inoculado sin vacilaciones el germen de que solo ellos pueden hacerlo. Un ardid diabólico que viene afectando a la capacidad de impulso de mucha gente.
La sentencia es clara en este sentido: las comunidades debidamente legalizadas pueden solicitar espacios de enterramiento sin necesidad de la intervención de la Comisión Islámica. Fíjese que algo tan importante como la sentencia de Algeciras no ha tenido eco en su web. Un hito histórico que prefieren ocultar y negar, a expensas de perjudicar a los ciudadanos antes que reconocer que otros lo han logrado. Lo que hagan los demás ni tiene sitio ni merece atención. Para ellos solo existe lo de ellos.
Confiamos que el impacto sea grande pues apuntala el derecho de los musulmanes a enterrarse conforme a sus creencias como derecho fundamental.
P. ¿Cómo fue el proceso para interponer este recurso y qué obstáculos encontraron en el camino? ¿Cuál ha sido el papel de ACOHA en este caso?
R. Déjeme decirle que Acoha no es una entidad religiosa, sino una asociación de consumidores y usuarios, y los cementerios también tienen usuarios. Nuestra aportación es desde esa perspectiva. Las asociaciones de Algeciras llevaban tiempo presentando escritos a los que el ayuntamiento nunca respondía. Tenga en cuenta que Algeciras cuenta con una población de confesión musulmana cada vez más importante. La gente vive y muere. Conocemos casos de familias que han estado dando vueltas con el fallecido sin saber qué hacer. Situaciones impropias de un país moderno. Tanto desempeño nunca fructificó. Ahí es donde intervino ACOHA. Y ya desde ese momento empezamos a trabajar en la demanda hasta que la misma quedó presentada. El papel de ACOHA ha consistido en ofrecer asesoramiento mediante los servicios de abogacía con los que trabajamos. En los últimos meses hemos ayudado en la presentación de cinco demandas, y una de cementerio también cuya sentencia esperamos en breve.
P. En Ceuta también ha habido reclamaciones por espacios adecuados para el enterramiento islámico. ¿La sentencia es también una buena noticia para Ceuta o en la ciudad autónoma esos derechos ya estaban asumidos desde hace tiempo?
R. En Ceuta el problema que existe es el de espacio y de un mejor mantenimiento. Ya en su día abordamos con la Ciudad el cobro a las familias. La Ciudad respondió que no se les cobra nada desde el propio cementerio, menos aún en efectivo. Sin embargo, tenemos constancia de situaciones puntuales que trataremos más adelante.
P. De hecho, según el MDyC, quedan unas 100 tumbas en el cementerio de Sidi Embarek, lo que según el grupo localista daría para seis meses. La “ampliación” que se prometió aún sigue sin terminarse. ¿Puede suponer esto un conflicto a corto plazo entre la comunidad musulmana y la Ciudad Autónoma?
R. La Ciudad ha mostrado predisposición para dar solución a este asunto. No creo que vayan a darse situaciones de conflicto.
P. ¿El Gobierno local ha sido más receptivo que el de Algeciras en cuidar las demandas de los musulmanes o piensa que existen aún problemas similares y camino por recorrer?
R. Tal como le he dicho anteriormente, el gobierno ceutí, por tradición, nunca ha puesto objeciones a mejorar las condiciones de sepultura de los ciudadanos musulmanes. Ahora bien, sí que pedimos que fiscalice todos esos servicios que son inherentes al cementerio.
P. ¿A día de hoy hay forma de garantizar este derecho sin que sea necesario recurrir a los tribunales?
R. La premisa es no acudir a los tribunales, pero cuando las vías normales se agotan no queda otro camino que el de los juzgados.
P. ¿Cree que esta sentencia puede abrir la puerta a nuevos litigios en otros municipios donde se niega el derecho a un enterramiento conforme al rito islámico? ¿Pasa algo similar en muchos lugares de España?
R. Seguramente habrá conocido de cerca que las dificultades que tenemos los musulmanes para enterrarnos en nuestras ciudades se multiplican día a día. A la falta de cementerios propios y parcelas reservadas en los cementerios municipales, se suma ahora la colmatación de gran parte de los existentes. Esto implica tener que trasladar a los difuntos a alguno de los escasos camposantos musulmanes habilitados en otras ciudades del país. A esto se suma la limitación a la hora de elegir el lugar de enterramiento ya que la mayoría de ordenanzas municipales establece el criterio territorial de estar empadronado en el municipio para poder ser enterrado en el mismo. Los treinta y cinco cementerios musulmanes distribuidos por la geografía española son claramente insuficientes para atender todas las defunciones. Tantos años y sufrimiento ante los que la Comisión Islámica nada ha hecho. Y es que no tenemos que desplazarnos a otras ciudades para poder ser enterrados; todo ciudadano tiene derecho a hacerlo en la ciudad en la que vive.
P. ¿Han recibido consultas de otras comunidades islámicas interesadas en seguir este camino legal para reclamar sus derechos?
R. Sí, han llegado solicitudes. Todo esto ha coincidido en Ramadán, así que una vez vayan pasando los días iremos ordenando las peticiones recibidas.
P. ¿Qué pasos recomienda a las comunidades islámicas que aún enfrentan dificultades para obtener parcelas en los cementerios municipales?
R. El marco legal vigente en materia de policía sanitaria mortuoria es clara: el servicio de cementerio es una prestación obligatoria para las corporaciones municipales, de tal manera que debe garantizar las inhumaciones de todos los residentes en el municipio. La función de ACOHA consiste en hacer de nexo entre las comunidades y los abogados especializados en este tipo de litigios, profesionales que aplican tarifas muy reducidas para cubrir gastos y cuyo objetivo es ayudar en algo tan esencial como poder enterrarse conforme a tus creencias. ACOHA trabaja sin pedir nada a cambio.
Lo hacemos porque no hay nadie que lo haga. Somos la única alternativa a la Comisión Islámica en el sentido de que practicamos una función crítica, pues estamos convencidos de que la única vía para que las cosas vayan a mejor es apartarles de la gestión de los asuntos que incumben a los ciudadanos musulmanes. Sus obras, o mejor dicho, la falta de ellas lo confirman. Somos partidarios de un Islam abierto, inclusivo y participativo, así como que su gestión debe estar regida por la transparencia en todos sus aspectos. Este país necesita de hombres y mujeres de este tiempo; cualquiera se percata que lo que hay no sirve y es altamente pernicioso, se lo aseguro. En contraposición, hay jóvenes y no tan jóvenes con una formación tanto académica como espiritual que pueden darle calma y revitalizar el asunto musulmán en España. Y hace mucha falta.
P. ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a la comunidad musulmana tras esta victoria legal?
R. El mensaje no es otro que confíen en la Justicia, que pierdan el miedo a dar el paso, que pueden hacerlo, que lo único que necesitan es determinación, y que pueden hacerlo por ellos mismos, que no se dejen amedrentar ni por la Comisión Islámica ni por todas esas federaciones cuyo único fin es mantenerse y seguir viviendo de las subvenciones del estado. Han construido un relato que les favorece, y eso debe acabar.
A todos aquellos que se ven obligados a mendigar en otras ciudades una sepultura digna donde poder enterrar a sus difuntos queremos transmitirles esperanza y coraje para revertir esta situación. La justicia ha dado la razón: brindamos esta sentencia como un logro de todos y una oportunidad para el cambio.
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