¿Intento de asesinato o estafa al seguro? Le piden hasta 110 años de prisión

El acusado, que incendió la casa de su hermana y declarará este miércoles, defiende que provocó el fuego por un trato con su cuñado para cobrar el seguro

Imagen del domicilio la mañana después de producirse el incendio. / FOTO EL PUEBLO
Imagen del domicilio la mañana después de producirse el incendio. / FOTO EL PUEBLO

Este martes se ha celebrado en la sala de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta la primera parte del juicio contra T.H.M., acusado de seis delitos de intento de asesinato y un delito por incendio de casa habitada. La Acusación Particular solicita 15 años de prisión por cada uno de los intentos de asesinato y 20 años por el incendio, un total de 110 años de cárcel. La Fiscalía pide la misma pena pero por los intentos de asesinato 14 años en vez de 15, lo que supondría 104 años .

Los hechos que constituyen estos delitos sucedieron en la madrugada del 4 de febrero del año 2019, cuando una casa ubicada en el Morro salió ardiendo con un matrimonio y sus cuatro hijos menores dentro, la más pequeña de diez años. Según la reconstrucción que se puede hacer por las diferentes declaraciones en el juicio de policías y bomberos que intervinieron en el rescate y en la posterior investigación, el acusado entró por el garaje y con un euro y medio de gasolina que había comprado anteriormente prendió fuego a los coches y la moto, provocando un incendio que afectaría a la primera planta del domicilio. El fuego creó un “efecto chimenea” que haría que el humo llegara a toda la casa y pusiera en riesgo la vida de sus seis habitantes, que salieron corriendo a la azotea pidiendo auxilio hasta ser rescatados por policías locales, que cogieron una escalera de una casa contigua en obras para que pudieran bajar y salir de la vivienda.

El acusado se entregó a la Policía dos días después, en la mañana del 6 de febrero, confesando haber provocado el incendio. Posteriormente, y así lo recoge su defensa durante el proceso de instrucción anterior al juicio, declaró que su cuñado tenía una deuda con él por trabajos ilegales relacionados con el narcotráfico que había hecho a su encargo y que le propuso que para saldar esa deuda quemara la casa y cobraran el seguro.

La sala de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta durante el juicio de este martes, el acusado en el banquillo. / FOTO EL PUEBLO
La sala de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta durante el juicio de este martes, el acusado en el banquillo. / FOTO EL PUEBLO

Los dueños de la casa, cuñado y hermana del acusado, fueron los primeros testigos clave y relataron lo sucedido aquella madrugada. El hombre explicó que estaba durmiendo en la primera planta cuando le despertó una explosión en el garaje y pudo ver como la casa se llenaba de humo, tras lo que fue corriendo a despertar a su esposa e hijos para ponerlos a salvo, saliendo a la azotea que tienen en la última planta del domicilio hasta que llegaron los Bomberos y la Policía tanto Nacional como Local y fueron rescatados. Durante su declaración, señaló que no tenían relación con su cuñado desde hace años pero que no habían tenido ningún problema reciente por el que poder sospechar que él había sido el causante del fuego. El cuñado aseguró que él no le debía ningún dinero y que tiene una vida alejada de la delincuencia ya que lleva 20 años trabajando como funcionario.

“Nos mataría, a mí y a mis hijos, con muchas ganas”

La hermana del acusado explicó que la tarde anterior al incendio estaba en su casa con su madre, una tía y su hermana mayor y éste fue hasta en tres ocasiones a llamar al telefonillo reclamando a su madre para que le diera dinero. Por sus problemas en el pasado ella no le permitía el paso a su casa y tras la hermana mayor decirle que no fuera más a molestar a su madre para que tuviera que bajar las escaleras, porque tenía problemas en las rodillas, él se enfadó.

Como testigo, la dueña de la casa contó que el acusado llevaba dedicándose a la delincuencia desde los 14 años, que era “problemático y muy agresivo” y que todos en la familia le temían. La mujer señaló que posteriormente a la detención su cuñada (la mujer del acusado), le pidió disculpas y le confesó que a ella y a sus hijos también les había amenazado con “hacerles ceniza”.

Cuando le preguntaron por el motivo por el cual su hermano pudo haber incendiado la casa con ellos dentro dijo que le tenía “mucho odio” y envidia por la vida que ellos tenían y porque le ignoraba desde hace años, asegurando que lo veía capaz de cometer un crimen porque “es muy agresivo y nos mataría, a mí y a mis hijos, con muchas ganas”. En cuanto a la posibilidad de que hubiera llegado a un acuerdo con su marido para quemar la casa y cobrar el seguro, la mujer dijo que eso era “imposible”, porque ellos nunca habían tenido relación.

La mujer del acusado comunicó las sospechas de la autoría de su marido a dos policías

Durante el juicio, testificaron dos policías locales que estaban en la mañana del 4 de febrero prestando servicio a las puertas del Colegio José Acosta, que contaron que se les acercó una mujer, que era la mujer del acusado, para confesarles que tenía las sospechas de que su marido había sido el autor del incendio en la casa. Les dijo que esa madrugada llegó oliendo a humo y con una petaca de gasolina, y que ella no quería denunciar pero no podía callarse algo tan grave. Los policías fueron a entrevistarse con el dueño del domicilio quemado y les trasladaron esta información, momento en el que este les dijo que no pensaba que el incendio hubiera sido intencionado ni que fuera su cuñado.

“Mi marido siempre ha sido el pelele de su cuñado”

La mujer del acusado fue otra de las testigos clave durante la vista oral de este martes, en este caso apoyando la versión de su marido. Contó que ella tuvo sospechas desde el primer momento pero que no se podía explicar los motivos. “Llevo más de 11 años casada con él y sé que no es un asesino ni un criminal”, dijo su mujer, que aseguró que ella nunca le dijo a su cuñada que también le había amenazado y que su marido siempre había sido “bueno y cariñoso”.

En su declaración relató que la tarde anterior al incendio él le dijo que iba a hablar con su cuñado “para saldar de una vez las deudas pendientes” y que aquella madrugada llegó “temblando y como ido”. Además, aseguró que no odiaba a su hermana y que solo la ignoraba porque no tenían relación. También relató que durante años tuvieron buena relación y que su marido le había dicho varias veces que su cuñado le debía dinero, además coincidieron en la cárcel, donde aseguran que se juntaron y el cuñado lo utilizó para todo, llegando a tener problemas. “Mi marido siempre fue el pelele de su cuñado. Durante los primeros meses en prisión, cuenta que siempre le preguntaba si había tenido noticias de su cuñado o si la habían llamado, algo que ella nunca entendió, al igual que no comprendía los motivos por los que había provocado el incendio, hasta que 5 o 6 meses después de estar en la cárcel le contó “todo”: que había llegado a un acuerdo con su cuñado para quemar el garaje con los dos coches y la moto que tenían y así poder cobrar el seguro.

La madre del acusado asegura que lo vio hablando con el yerno la tarde de los hechos

El juicio se reanudó durante la tarde del martes después de un parón para recoger las declaraciones de la madre del acusado, que testificó que la tarde de los hechos cuando se encontraba en la casa de su hija que esa noche sería incendiada, vio a su hijo hablando con su yerno, el dueño de la casa. Este testimonio podría ser clave para apoyar la versión del acusado, que dice que llegaron a un acuerdo. Además, la mujer señaló que la mañana del incendio cuando fue a ver a su hija y nietos, ésta ya le confirmó que había sido su hijo el que provocó el incendio.

Declaró que no ve a su hijo capaz de hacer eso en la casa donde estaban sus sobrinos a los que quería y con los que se llevaba bien, apuntando también que a ella nunca le había amenazado ni hecho nada porque “le tenía mucho cariño”. Además, apuntó que posteriormente al intentar mediar con su hija y pedirle piedad para su hermano, le dijo que si lo veía lo mataba y que para perdonarlo la única forma sería pagarle 500.000 euros.

El último en declarar el martes fue el hijo mayor de la familia afectada y sobrino del acusado, hoy mayor de edad. Este relató de nuevo lo sucedido durante el incendio donde pasó “pánico y mucho miedo”, dijo que no mantenían relación con su tío y que no sabía por qué lo había hecho ya que “no hay razón” para ello. El juicio continuará este miércoles con las declaraciones de los policías, bomberos y demás testigos restantes que no lo hicieron durante la primera jornada y, la más importante, la del acusado.

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