Un médico de familia de El Recinto tuvo citados en su consulta a 120 pacientes durante una jornada

SANIDAD

Ante su reclamación, la Inspección de Trabajo afirmó “desconocer” si 100 pacientes es “mucho para un médico”, para después recomendarle “negociar” estos asuntos “a través de los sindicatos médicos”

Acceso principal del Centro de Salud El Recinto. / FOTO NICOL´S
Acceso principal del Centro de Salud El Recinto. / FOTO NICOL´S

“Estamos totalmente desbordados, no tenemos tiempo ni para quejarnos. Bastante tenemos con nuestro trabajo”, enuncia un médico de la Atención Primaria del Centro de Salud El Recinto. Ilustra así el motivo por el que muchos de sus compañeros no denuncian las carencias humanas y técnicas en la sanidad ceutí, subrayando que “miedo a contarlo no hay”. “Pero, ¿a quién se lo vas a contar? Mira, te pongo dos ejemplos”, adelanta.

Primeramente, relata que INGESA, organismo del que dependen las prestaciones sanitarias en el ámbito territorial de las Ciudades de Ceuta y Melilla, se negó a declararlo `trabajador sensible ante la COVID-19´, pese a cumplir con el requisito de sobrepasar los 60 años. Según el Procedimiento de Actuación para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la exposición a la COVID-19, entre los grupos vulnerables están “las personas de sesenta años o más”.

“Además de tener 60 y pico padecía problemas de hipertensión, por lo que hice mi solicitud, pero INGESA me lo denegó. Así trata el INGESA a sus trabajadores”, destaca. Había “una idea generalizada” en la gerencia de la Atención Primaria según la cual, al contar con muchos médicos mayores, “si empezaban a declarar a todos personal sensible a la COVID, se quedarían sin facultativos”, así que INGESA “interpretó que solo se lo concederían a los mayores de 61 años”.

"Tuve que recurrir a la vía judicial, con INGESA no se puede actuar de otra manera"

Ante la negativa de INGESA decidió reclamar a la Inspección Provincial de Trabajo de Ceuta, que, “efectivamente”, le dio la razón: “Tuve que recurrir a la vía judicial, con INGESA no se puede actuar de otra manera”. Finalmente fue declarado trabajador sensible a la COVID y, unos meses después, se dio el mayor pico de contagios en Ceuta, sobredemanda ante la cual “INGESA no estaba preparada”. Esto provocó una situación de “dejadez administrativa”, hasta el extremo de que un día tuvo “120 pacientes citados en su consulta”.

Sala de espera del Centro de Salud El Recinto. / FOTO NICOL´S
Sala de espera del Centro de Salud El Recinto. / FOTO NICOL´S

No existen normativas que regulen la carga asistencial de los médicos de Atención Primaria, aunque los organismos sindicales sanitarios de determinadas comunidades autónomas han conseguido limitar el número de pacientes atendidos a 35, como sucede en Andalucía. En enero de este año, la consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Catalina García, confirmaba el acuerdo alcanzado con el Sindicato Médico Andaluz (SMA) que reducirá las agendas de los médicos de familia de Andalucía a los 35 pacientes al día, y de los pediatras a 25. Mientras tanto, en 2021, el médico de El Recinto tuvo que trabajar sin descanso “de 8 de la mañana a 7 de la tarde”, llegando a atender a un total de 90 pacientes, teniendo que desatender a los 30 restantes.

También resultó involucrado un administrativo, que permaneció encargado del acceso al centro de 5, horario en que debía haber cerrado, a 7. “Empezaron a meter, en lugar de los 40 o 50 diarios que suelen ser, a 60, 70, 80, 90, llegando a 100 pacientes. Y no nos podemos marchar sin atenderlos porque, claro, si me los han metido en la agenda es porque se supone que mi director cree que yo puedo atenderlos. Terminábamos como locos, cada vez corriendo mas”, se sincera el médico.

“Me echaron en cara que les dedicara solo tres minutos. Pues gracias a que les dediqué 3 minutos he podido atender a más gente”

Dadas las circunstancias, decidió hacer una reclamación ante su dirección preguntando si la responsabilidad era suya o de la gerencia, a lo que le contestaron “inadecuadamente”: “Me echaron en cara que les dedicara solo tres minutos. Pues gracias a que les dediqué 3 minutos he podido atender a más gente”. Como consecuencia presentó una reclamación a la Jefatura Provincial de Trabajo de Ceuta, que, tras una espera de un año, han lanzado una respuesta “para hartarte de llorar”.

Se excusa el inspector responsable de su petición en que “en España no hay ningún escrito que determine la carga laboral que un médico de atención primara puede soportar”.

En la respuesta ofrecida, el inspector afirmaba desconocer “si 35, 70 o 120 son muchos pacientes para un médico”, y como solución le proponía “negociar” estos asuntos “a través de los sindicatos médicos”. Reclama el sanitario que, al menos, tanto la inspección de trabajo como INGESA podrían haber “reconocido” que no es su responsabilidad. “No hay estudios que avalen mi opinión,pero el sentido común dice que 120 pacientes no pueden atenderse en 300 minutos”.

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