Las 20 trabajadoras de Clece en el IMSERSO se sienten “discriminadas” por su empresa
PLUS DE RESIDENCIA
Las empleadas de la subcontrata en el Centro Social de Mayores denuncian ser “las únicas” de la empresa que no perciben el plus de residencia, tampoco el de transporte, sumado a que algunas trabajan en tres turnos diarios, lo cual les “quita vida”
Desde hace catorce años, las dos gerocultoras del Centro Social de Mayores del IMSERSO en Ceuta trabajan a diario en tres turnos diferentes. A las 8:00h llegan a sus puestos de trabajo y se marchan a las 11h para regresar a las 13:00h y volver a sus hogares a las 15:00h. A las 16:00h, otra vez con el ‘uniforme’ hasta que a las 19:00h finalizan la jornada. Jornadas de las que solo descansan seis días al mes, y no ocho. Por un sueldo que con dificultad sobrepasa los 1000 euros. Pese a que la empresa privada que las contrata, CLECE S.A., se beneficia de los privilegios fiscales que le confiere la extrapeninsularidad de Ceuta, sigue sin pagar el plus de residencia (ni el de transporte) a las 20 trabajadoras del centro dependiente del IMSERSO.
Desde hace años, el IMSERSO subcontrata a CLECE S.A. para desarrollar servicios complementarios para el funcionamiento del Centro Social integrado con la Unidad de Estancias Diurnas. Josefa Ávila trabaja como limpiadora fija en la entidad desde 2015. Es, además, la delegada sindical de las 20 trabajadoras de Clece en el mismo. No es la primera vez que lo reivindica, pero aprovecha uno de sus seis días de descanso mensuales para confesar a El Pueblo de Ceuta que sus compañeras y ella se sienten “discriminadas” por su empresa.
“Somos las únicas trabajadoras del centro y de la empresa que no cobran el plus”, lamentó Ávila. Sus nóminas se verían incrementadas en algo más de 250 euros en caso de hacerse con el 25% del plus de residencia, lo cual, dado que no superan el salario base, les supondría un “empujón” en sus cuentas, confesó la delegada sindical en una reunión casi improvisada entre El Pueblo de Ceuta y gran parte de la plantilla de Clece en el Centro del IMSERSO. Una de las presentes, técnico de animación sociocultural (TASOC), reconoció que “esos 200 euros de más serían un alivio”. Al nacer su hija tuvo que pedir una reducción de jornada, “y, claro, también se reduce el jornal”. Su mensualidad roza los 600 euros.
Pero, tras “años” de lucha de la mano de Comisiones Obreras, el complemento continúa sin llegar. Al contrario de lo que ocurre con el resto de sus compañeros, como los de la seguridad privada, de la empresa EULEN, que sí lo perciben. Las gerocultoras, que se dedican a transportar a los usuarios del Centro de Día, denunciaron también a este diario que no cobran el plus de transporte, y se ven forzadas a gastar “al menos seis euros al día” en billetes de autobús o en gasolina (cuando optan por sus coches privados). Este dinero que desembolsan para desarrollar su trabajo, denuncian, no les es devuelto.
“A nosotras se nos exige un grado medio para trabajar aquí. Pero seguimos cobrando una miseria. Mil euros por 40 horas semanales”, se quejaba una de las gerocultoras. También denuncian que estén obligadas a trabajar cada día en tres turnos diferentes, lo cual, aseguran, “es ilegal”. “Nos argumentan que debemos hacerlo por necesidades del servicio. Si tan solo metieran una tercera trabajadora podríamos tener unos horarios más normales, pero no están dispuestos a contratar a nadie”, lamentan.
También reprochan las limpiadoras que no cobran el plus de toxicidad. Aseguran que tan solo se benefician del 5% que les corresponde por las bonificaciones a las cuotas de la Seguridad Social. “Pero cuando cogemos vacaciones o días de asuntos propios nos quitan ese porcentaje”, aseguraron. Las categorías que comprende el contrato entre CLECE y el IMSERSO van desde la limpieza, la gerocultura o la animación (TASOC) hasta el transporte, la jardinería, la cocina (y camareros) y la propia coordinación. “Nadie del personal de CLECE en el Centro del IMSERSO cobra los pluses que nos corresponden. Y somos solo 20 trabajadores, no entendemos por qué. Los que están en nuestra misma situación en Melilla sí lo cobran”, expresó Ávila.
El convenio, el estatuto y el pliego
Las trabajadoras (y trabajadores) de Clece en el IMSERSO no son las únicas en Ceuta que no perciben el plus de residencia. Vasta experiencia en exigir a las empresas instaladas en Ceuta que paguen a sus empleados el plus de residencia tiene el secretario general de Comisiones Obreras en la ciudad, Emilio Postigo. No le es difícil identificar el problema: “Las empresas que no pagan son, sobre todo, las franquicias cuyos convenios se establecen a nivel nacional, por lo que no contemplan el plus de residencia en Ceuta. Ni siquiera lo contempla el Estatuto de los Trabajadores”. Asegura éste que, aunque los trabajadores de Clece son “los que más luchan por este tema”, no son los únicos.
Los convenios de la sanidad privada, de la banca, de oficinas o de cadenas de supermercados como Carrefour o Lidl, entre otros, tampoco cuentan con el plus dentro de sus convenios, por lo que sus trabajadores no lo perciben. En empresas como Carrefour se da la contradicción de que unos empleados sí lo cobran (los más antiguos y que fueron subrogados del antiguo Eroski) y otros (los nuevos) no. Este diario pudo confirmar tal situación conversando con varios empleados del supermercado que prefieren mantenerse en el anonimato.
En el caso de los trabajadores de Clece en el Centro de Día sucede lo mismo. Sus contratos vienen marcados por el convenio de la dependencia, que no contempla la gratificación. Son varias las opciones que contemplan para introducirlo, según explica la delegada sindical en la empresa, Josefa Ávila. Por un lado, la negociación de un “convenio local” que lo contemple; por otro, como apunta Emilio Postigo, que la Administración lo introduzca en los pliegos de condiciones de la licitación del servicio.
"En la mesa del diálogo social, CCOO ha pedido a la CECE que escriba un informe que apoye la causa. Porque hay empresas que vienen de fuera y no pagan el plus, haciendo así competencia desleal a los empresarios de Ceuta"
Según Ávila y Postigo, Clece “está dispuesta a negociar un convenio específico para este personal donde se incluya el 25% del plus de residencia”, aunque con una condición: “Que el IMSERSO pague el 20% y ellos el 5%”. El Pueblo de Ceuta ha tratado de obtener la versión de Clece, que se ha limitado a remitirse a las palabras de Emilio Postigo. Tras consultar el asunto con la dirección territorial del IMSERSO en Ceuta, estos aseguran ser “conscientes” del problema y considerar que la reivindicación de las trabajadoras “es justa”.
Desde el IMSERSO informan de que “no es posible que la administración reconozca el plus” en los pliegos de condiciones “ya que no se contempla en el convenio”. Para estos, la solución debe pasar por la modificación del convenio nacional o la creación de un nuevo convenio local que contemple el plus. Afirman que en caso de que la empresa realice la modificación e incluya el extra en su convenio, el IMSERSO “sí” podría abonar el 20% del plus que reclama la empresa. “Pero la modificación deben hacerla los agentes sociales”, añaden.
Por su parte, la delegada sindical, Josefa Ávila, garantiza que el propio IMSERSO le ha comunicado que el plus estará incluido “en el pliego de la próxima licitación”, que saldrá publicada “el año que viene”. “Nos dijeron que es más fácil incluirlo en el pliego que conseguir que nos cambien el convenio”, aclara. Sin embargo, desde el IMSERSO han afirmado a este diario que la incorporación debe realizarse en el convenio de la empresa, el cual, aseguraron, “fue renovado el verano pasado sin incorporar el plus para Ceuta y Melilla”.
“La negociación de los convenios es complicada. Los hay de muchos tipos, y hay muchos que se negocian con la CEOE de Madrid. Es difícil presionar para que negocien algo específico para Ceuta. Igual les pasa a los sindicatos”
Para la negociación de los convenios de aquellas empresas que aún no contemplan el plus, el secretario general de Comisiones Obreras asegura haber pedido ayuda a la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) para llevar a cabo una reivindicación conjunta. “En la mesa del diálogo social les hemos pedido que escriban un informe que apoye la causa. Porque hay empresas que vienen de fuera y no pagan el plus, haciendo así competencia desleal a los empresarios de Ceuta, que sí lo pagan. Y encima se benefician de las bonificaciones”, expresa Emilio Postigo.
Por su parte, la presidenta de la CECE, Arantxa Campos, aunque confiesa que su entidad está “de acuerdo en que todos los empresarios y trabajadores estén en las mismas condiciones”, la problemática “es muy compleja”. “La negociación de los convenios es complicada. Los hay de muchos tipos, y hay muchos que se negocian con la CEOE de Madrid. Es difícil presionar para que negocien algo específico para Ceuta. Igual les pasa a los sindicatos”, afirma Campos.
Y mientras manifiesta Postigo que con Clece hay esperanzas, ya que se muestran “dispuestos a negociar”, no así con grandes franquicias como Carrefour, Decathlon o Lidl: “No podemos hacer nada porque es su convenio”. Mientras tanto, el sindicato y las trabajadoras de CLECE en el Centro Social de Mayores del IMSERSO en Ceuta, a través de la delegada sindical, continuarán “achuchando” para que las condiciones de las 20 afectadas sean “más dignas” y, al menos, dejen de sentirse “discriminadas”.
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